sábado, 11 de noviembre de 2006

cursopianogratis.com

En 1810, Ludwig van Beethoven acudió a un recital que iba a ejecutar, según le aseguraron, un prodigio de la música.Se trataba de una niña llamada Teresa, la cual tenía fama de precoz pianista que, en efecto, deslumbró a todos los presentes… hasta que llegó el momento de interpretar una pieza del compositor alemán.

La pequeña se aturdió tanto que se vio incapaz de tocarla y abandonó la sala entre sollozos. Beethoven corrió tras ella y le preguntó el porqué no había podido seguir con su pieza. Teresa, limitó a excusarse asegurando que todas las composiciones eran muy difíciles. Para sosegarla, el músico, prometió componerle una sonata sólo para ella.

Y así fue, al día siguiente, la joven pianista recibió una partitura inmortal. Se titulaba “Para Teresa” (Recuerdos del 27 de abril de 1810).

La pieza ha pasado a la historia bajo el título de “Para Elisa”, pero no se sabe bien si por error de algún copista o por la mala caligrafía del genial compositor.

Aunque la vida amorosa de Beethoven es algo confusa y bastante desconocida, algunos indicios apuntan a que la precoz pianista no era otra que Teresa Malfatti, de la que años después, al reencontrarla, se enamoró y quiso contraer matrimonio, siendo rechazado por la inspiradora de una de las sonatas más famosas de la historia de la música.


Publicado por bach24111 @ 16:09
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Comentarios
Publicado por lasedemu
martes, 10 de marzo de 2009 | 13:53
Me ha gustado mucho la anécdota de Beethoven y quiero más para contárselas a mis alumnos
Con esta, escucharán "para Elisa",
Con la de que escuchó la obra entre los músicos y al terminar no pudo enterarse de los aplausos oiremos un poquito de la 9º
me gustaría contar con más anécdotas sobre el sordo genial