Lunes, 12 de marzo de 2007

El concepto habitual de motivo melódico es una frase corta, compuesta de varias figuras o notas, que se repite, quizá con alguna variación.


CELEBRE MOTIVO DE BEETHOVEN DE LA 5ª SINFONIA. Con 4 notas sol,sol,sol,mi hace el más célebre motivo jamas escuchado.





Una breve consideración pone de manifiesto que el motivo es el mismo, se conserva, cuando lo transportamos hacia el agudo o el grave, cuando lo tocamos más lento o más rápido, más fuerte o más debil. ¿que se ha conservado entonces ? no las notas sino los intervalos. No las figuras, sino su relación mútua. Son los saltos en esas dos dimensiones o rasgos perceptivos, figura y tono, quienes definen mejor este concepto.

Más aún, sentimos que el motivo se conserva en nuestra percepción aunque varíen el tamaño de los intervalos o la relación concreta de figuras sucesivas. Esto nos hace comprender, con algo más de dificultad, que lo esencial al motivo, lo que verdaderamente le define, tiene que ver más con el sentido o dirección de los cambios que con su tamaño concreto.

Ahora bién, es fácil comprobar que en la percepción (captación interna, existencia dentro de uno ), de un motivo interviene, por un lado la intensidad en conexión con la duración, constituyendo la rítmica; por otro lado, al tono como rasgo perceptivo melódico, habrá que añadirle el timbre como elemento diferenciador de las notas o percusiones cuando se trata de sonidos sin tono, pudiendo así englobar los ritmos con diferentes sonidos combinados en nuestra teoría.

Disponemos así de cuatro rasgos o dimensiones perceptivas principales para caracterizar el motivo musical
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Publicado por bach24111 @ 12:15  | Teoria musical
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