Viernes, 23 de marzo de 2007

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Beethoven compuso pocas obras religiosas, entre ellas estas dos Misas: En Do mayor , Op. 86 (1807) y la Missa Solemnis en Re mayor, Op. 123 (1819-1823) , además del oratorio Cristo en el Monte de los Olivos. (1803).

La Missa Solemnis fue compuesta para la investidura del archiduque Rodolfo como Arzobispo fr Olmütz . El lema que vaya
de corazón a corazón simboliza la apelación de Beethoven a la humanidad y al mundo (en lugar del para la mayor Gloria de Dios , barroco) . Beethoven parte del mensaje del texto, que interpreta de un modo nuevo y personal. Nace así una obra poderosa, comparable al final de la 9ª Sinfonía de la que se interpretaron en concierto algunos números con el título Himnos (estreno de la obra completa: S. Petersburgo, 1824). Beethoven pensó incluso en una tradución alemana del texto.

Beethoven tomó algunos elementos de la tradición de la música sacra, por ejemplo fugas corales al final del Gloria y el Credo , y los hizo estallar en su extensión, forma y contenido. Pasajes dramáticos y programáticos explican la acción: en el Agnus Dei, que tiene por encabezamiento un ruego de paz interna y externa, trompetas de guerra irrumpen desde el exterior con su fragor y ritmo marcial; la contralto ruega angustiosamente por la paz en un recitativo teatral sobre el trémolo de la cuerda reflejando musicalmente la realidad vivida.

La interpretación de Beethoven del Et homo factus est se convierte en profesión de fe en la dignidad del hombre. En él se consuma la encarnación de Dios en términos sonoros, con referencias a la escena de la liberación y la exaltación final de Fidelio.


Fuentes: Atlas de música.













Publicado por bach24111 @ 8:56  | Historia de la m?sica
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