Jueves, 22 de noviembre de 2007
Santa Cecilia
Virgen, m?rtir de la Iglesia primitiva, patrona de los m?sicos.
Fiesta: Noviembre 22



Photo Sharing and Video Hosting at PhotobucketDurante m?s de mil a?os, Santa Cecilia ha sido una de las m?rtires de la primitiva Iglesia m?s veneradas por los cristianos. Su nombre figura en el canon de la misa. Las "actas" de la santa afirman que pertenec?a a una familia patricia de Roma y que fue educada en el, cristianismo. Sol?a llevar un vestido de tela muy ?spera bajo la t?nica propia de su dignidad, ayunaba varios d?as por semana y hab?a consagrado a Dios su virginidad. Pero su padre, que ve?a las cosas de un modo diferente, la cas? con un joven patricio llamado Valeriano. El d?a de la celebraci?n del matrimonio, en tanto que los m?sicos tocaban y los invitados se divert?an, Cecilia se sent? en un rinc?n a cantar a Dios en su coraz?n y a pedirle que la ayudase. Cuando los j?venes esposos se retiraron a sus habitaciones, Cecilia, armada de todo su valor, dijo dulcemente a su esposo: "Tengo que comunicarte un secreto. Has de saber que un ?ngel del Se?or vela por m?. Si me tocas como si fuera yo tu esposa, el ?ngel se enfurecer? y t? sufrir?s las consecuencias; en cambio si me respetas, el ?ngel te amar? como me ama a m?." Valeriano replic?: "Mu?stramelo. Si es realmente un ?ngel de Dios, har? lo que me pides." Cecilia le dijo: "Si crees en el Dios vivo y verdadero y recibes el agua del bautismo ver?s al ?ngel." Valeriano accedi? y fue a buscar al obispo Urbano, quien se hallaba entre los pobres, cerca de la tercera mojonera de la V?a Apia. Urbano le acogi? con gran gozo. Entonces se acerc? un anciano que llevaba un documento en el que estaban escritas las siguientes palabras: "Un solo Se?or, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que est? por encima de todo y en nuestros corazones." Urbano pregunt? a Valeriano: "?Crees esto?" Valeriano respondi? que s? y Urbano le confiri? el bautismo. Cuando Valeriano regres? a donde estaba Cecilia, vio a un ?ngel de pie junto a ella. El ?ngel coloc? sobre la cabeza de ambos una guirnalda de rosas y lirios. Poco despu?s lleg? Tiburcio, el hermano de Valeriano y los j?venes esposos le ofrecieron una corona inmortal si renunciaba a los falsos dioses. Tiburcio se mostr? incr?dulo al principio y pregunt?: " ?Qui?n ha vuelto de m?s all? de la tumba a hablarnos de esa otra vida?" Cecilia le habl? largamente de Jes?s. Tiburcio recibi? el bautismo, y al punto vio muchas maravillas.

Desde entonces, los dos hermanos se consagraron a la pr?ctica de las buenas obras. Ambos fueron arrestados por haber sepultado los cuerpos de los m?rtires. Almaquio, el prefecto ante el cual comparecieron, empez? a interrogarlos. Las respuestas de Tiburcio le parecieron, desvar?os de loco. Entonces, volvi?ndose hacia Valeriano, le dijo que esperaba que le responder?a en forma m?s sensata. Valeriano replic? que tanto ?l como su hermano estaban bajo cuidado del mismo m?dico, Jesucristo, el Hijo de Dios, quien les dictaba sus respuesta. En seguida compar?, con cierto detenimiento, los gozos del cielo con los de la tierra; pero Almaquio le orden? que cesase de disparatar y dijese a la corte si estaba dispuesto a sacrificar a los dioses para obtener la libertad. Tiburcio y Valeriano replicaron juntos: "No, no sacrificaremos a los dioses sino al ?nico Dios, al que diariamente ofrecemos sacrificio." El prefecto les pregunt? si su Dios se llamaba J?piter. Valeriano respondi?: "Ciertamente no. J?piter era un libertino infame, un criminal y un asesino, seg?n lo confiesan vuestros propios escritores."

Valeriano se regocij? al ver que el prefecto los mandaba azotar y hablaron en voz alta a los cristianos presentes: "?Cristianos romanos, no permit?is que mis sufrimientos os aparten de la verdad! ?Permaneced fieles al Dios ?nico, y pisotead los ?dolos de madera y de piedra que Almaquio adora!" A pesar de aquella perorata, el prefecto ten?a a?n la intenci?n de concederles un respiro para que reflexionasen; pero uno de sus consejeros le dijo que emplear?an el tiempo en distribuir sus posesiones entre los pobres, con lo cual impedir?an que el Estado las confiscase. As? pues, fueron condenados a muerte. La ejecuci?n se llev? a cabo en un sitio llamado Pagus Triopius, a seis kil?metros de Roma. Con ellos muri? un cortesano llamado M?ximo, el cual, viendo la fortaleza de los m?rtires, se declar? cristiano.

Cecilia sepult? los tres cad?veres. Despu?s fue llamada para que abjurase de la fe. En vez de abjurar, convirti? a los que la induc?an a ofrecer sacrificios. El Papa Urbano fue a visitarla en su casa y bautiz? ah? a 400 personas, entre las cuales se contaba a Gordiano, un patricio, quien estableci? en casa de Cecilia una iglesia que Urbano consagr? m?s tarde a la santa. Durante el juicio, el prefecto Almaquio discuti? detenidamente con Cecilia. La actitud de la santa le enfureci?, pues ?sta se re?a de ?l en su cara y le atrap? con sus propios argumentos. Finalmente, Almaquio la conden? a morir sofocada en el ba?o de su casa. Pero, por m?s que los guardias pusieron en el horno una cantidad mayor de le?a, Cecilia pas? en el ba?o un d?a y una noche sin recibir da?o alguno. Entonces, el prefecto envi? a un soldado a decapitarla. El verdugo descarg? tres veces la espada sobre su cuello y la dej? tirada en el suelo. Cecilia pas? tres d?as entre la vida y la muerte. En ese tiempo los cristianos acudieron a visitarla en gran n?mero. La santa leg? su casa a Urbano y le confi? el cuidado de sus servidores. Fue sepultada junto a la cripta pontificia, en la catacumba de San Calixto.

Esta historia tan conocida que los cristianos han repetido con cari?o durante muchos siglos, data aproximadamente de fines del siglo V, pero desgraciadamente no podemos considerarla como ver?dica ni fundada en documentos aut?nticos. Tenemos que reconocer que lo ?nico que sabemos con certeza sobre San Valeriano y San Tiburcio es que fueron realmente martirizados, que fueron sepultados en el cementerio de Pretextato y que su fiesta se celebraba el 14 de abril. La raz?n original del culto de Santa Cecilia fue que estaba sepultada en un sitio de honor por haber fundado una iglesia, el "titulus Caeciliae". Por lo dem?s, no sabemos exactamente cu?ndo vivi?, ya que los especialistas sit?an su martirio entre el a?o 177 (de Rossi) y la mitad del siglo IV (Kellner).

E1 Papa San Pascual I (817-824) traslad? las presuntas reliquias de Santa Cecilia, junto con las de los santos Tiburcio, Valeriano y M?ximo, a la iglesia de Santa Cecilia in Transt?vere. (Las reliquias de la santa hab?an sido descubiertas, gracias a un sue?o, no en el cementerio de Calixto, sino en el cementerio de Pretextato). En 1599, el cardenal Sfondrati restaur? la iglesia en honor a la Santa en Transt?vere y volvi? a enterrar las reliquias de los cuatro m?rtires. Seg?n se dice, el cuerpo de Santa Cecilia estaba incorrupto y entero, por m?s que el Papa Pascual hab?a separado la cabeza del cuerpo, ya que, entre los a?os 847 y 855, la cabeza de Santa Cecilia formaba parte de las reliquias de los Cuatro Santos Coronados. Se cuenta que, en 1599, se permiti? ver el cuerpo de Santa Cecilia al escultor Maderna, quien esculpi? una estatua de tama?o natural, muy real y conmovedora. "No estaba de espaldas como un cad?ver en la tumba," dijo m?s tarde el artista, sino recostada del lado derecho, como si estuviese en la cama, con las piernas un poco encogidas, en la actitud de una persona que duerme." La estatua se halla actualmente en la iglesia de Santa Cecilia, bajo el altar pr?ximo al sitio en el que se hab?a sepultado nuevamente el cuerpo en un f?retro de plata. Sobre el pedestal de la estatua puso el escultor la siguiente inscripci?n: "He aqu? a Cecilia, virgen, a quien yo vi incorrupta en el sepulcro. Esculp? para vosotros, en m?rmol, esta imagen de la santa en la postura en que la vi." De Rossi determin? el sitio en que la santa hab?a estado originalmente sepultada en el cementerio de Calixto, y se coloc? en el nicho una r?plica de la estatua de Maderna.

Sin embargo, el P. Delehaye y otros autores opinan que no existen pruebas suficientes de que, en 1599, se haya encontrado entero el cuerpo de la santa, en la forma en que lo esculpi? Maderna. En efecto, Delehaye y Dom Quentin subrayan las contradicciones que hay en los relatos del descubrimiento, que nos dejaron Baronio y Bosio, contempor?neos de los hechos. Por otra parte, en el per?odo inmediatamente posterior a las persecuciones no se hace menci?n de ninguna m?rtir romana llamada, Cecilia. Su nombre no figura en los poemas de D?maso y Prudencio, ni en los escritos de Jer?nimo y Ambrosio, ni en la "Depositio Martyrum" (siglo IV). Finalmente, la iglesia que se llam? m?s tarde "titulus Sanctae Caeciliae" se llamaba originalmente "t?tulus Caecilia", es decir, fundada por una dama llamada Cecilia.

Santa Cecilia es muy conocida en la actualidad por ser la patrona de los m?sicos. Sus "actas" cuentan que, al d?a de su matrimonio, en tanto que los m?sicos tocaban, Cecilia cantaba a Dios en su coraz?n. Al fin de la Edad Media, empez? a representarse a la santa tocando el ?rgano y cantando.

Tomado del libro: Vida de los Santos de Butler, vol. IV.

Tags: patronna, cecilia, musicos

Publicado por bach24111 @ 14:59  | Autores cl?sicos
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